Desintoxicarnos de las emociones es bueno. A veces pienso que las emociones son como las drogas, cada vez necesitamos mas y mas para sentirnos vivos, llega un nivel de tolerancia, de casi entumecimiento si no sientes emociones fuertes todo el tiempo. No reconoces las pequeñas cosas que nacen en ti porque estás acostumbrado a estar bombardeado por una fuente externa. Te vuelves dependiente, y cuando ya no lo tienes es casi como entrar en síndrome de abstinencia. Es casi sentirse morir. Extrañas la toxicidad porque es lo único que conociste durante tanto tiempo que se volvió costumbre, una parte integral de tu vida aunque te estaba matando; la paz es extraña. Te sientes no tu mismo. No reconoces quién eres sin eso, no sabes que hacer sin ello, sin eso que ocupaba tan grande espacio en tu vida. Te sientes vacío, abandonado. Yo que estuve en una relación tóxica por años nunca me sentí más perdida que cuando ya no tenía eso que me mataba pero que también creía necesitaba para hacerme sentir viva. Fue un arduo proceso volver a mi. Volver a escucharme. Había estado tan enfocada en otras personas todo este tiempo. Encontrar mi nuevo normal fue difícil. Encontrar nuevos sueños y dejar ir los viejos. Si algo te puedo decir, es que mejora, no de inmediato. ¡Es tan difícil! pero lo hace y un dia de pronto un dia vuelves a ver los mil colores del amanecer, vuelves a soñar y sientes que ya puedes respirar sin que te duela.
e.v.e.
“When someone does something wrong, don’t forget all the things they did right.”— Unknown
NDNDNSND ctm mood
catastrophelya-deactivated20220:
Ver mis cicatrices me causa dolor, pero me recuerda que no debo volver allí, a ese vacío del que me costó tanto salir.
Collapse.
So do seahorses read fpreg.
“¿Por qué será que le damos muchísimo interés a quienes no les importamos y no prestamos ni un poco de atención a quienes si?”— Alex García
“Odio insistir, pero tenía tantas ganas que lo hice tantas veces.”— Me cansé.
“Estaba tan confundido por todo, por mi, por ti, por el mañana; porque las personas un día están y al otro ya no.”— Alejandro García.


